Aqui encontrara todas las respuestas a ciertas dudas que se le puedan plantear, sobre el pocedimiento en los distintos tipos de pruebas para el diagnostico de patologías digestivas.
Permite ver el tubo digestivo desde la boca hasta la primera parte del intestino delgado; además, en caso necesario, se pueden tomar biopsias, o incluso realizar tratamiento (ejemplos: frenar el sangrado de úlceras, dilatar tramos estrechos, o extraer pólipos). En algunos pacientes la exploración resulta muy molesta, por lo que en nuestro Servicio realizamos la inmensa mayoría de exploraciones bajo sedación profunda controlada por un anestesista.
Permite ver la totalidad del colon, e incluso parte del final del intestino delgado. Al igual que la gastroscopia, cuando es necesario, se pueden tomar biopsias, resecar pólipos, o dilatar zonas estrechas. En este caso, y en mayor medida que en la gastroscopia, la exploración puede resultar dolorosa, por lo que también se realizan bajo sedación profunda controlada por un anestesista.
Permite comprobar cómo funciona el esófago, detectando alteraciones en sus movimientos (ejemplos: espasmos del esófago, acalasia). También es una prueba muy útil para conocer la presión del esfínter (válvula) que separa el estómago del esófago; esta exploración es fundamental antes de realizar una operación de reflujo gastroesofágico o hernia de hiato.
Permite medir la cantidad de ácido que asciende desde el estómago al esófago y comprobar que los síntomas del paciente son debidos al ácido refluido. tras colocar el electrodo de registro en el esófago, el paciente se va a su domicilio y se le pide que realice vida normal. Los datos se registran en un pequeño aparato que el paciente lleva colgando de un cinturón y al cabo de 24 horas se analizan en un ordenador.
Permite valorar el funcionamiento del estómago y del intestino delgado, detectando alteraciones en los movimientos de los mismos. Se basa, al igual que la manometría esofágica, en medir los cambios de presión en la luz del tubo digestivo que son debidos a las contracciones que ocurren en él.
Permite conocer mediante el estudio del aliento (soplando en una bolsa) si hay infección por una bacteria, el Helicobacter pylori, que está implicada en múltiples enfermedades digestivas, principalmente la úlcera duodenal y la úlcera gástrica.